Cómo leer más libros sin que se convierta en una obligación
Leer más rara vez es cuestión de fuerza de voluntad. Es cuestión de eliminar fricción y bajar el listón hasta que empezar sea fácil. Aquí tienes los hábitos que de verdad mueven la cifra, ninguno de los cuales implica lectura rápida ni culpa.
Reduce el objetivo hasta que sea casi demasiado pequeño
“Leer una hora” es un objetivo que te saltarás una noche cansada. “Leer una página” es uno que cumplirás, y una vez que el libro está abierto, normalmente lees más. Haz que el compromiso diario sea tan pequeño que dé hasta risa rechazarlo. La racha que quieres es la de presentarte, no la de alcanzar un número de palabras.
Encadena la lectura a algo que ya haces
Los hábitos se afianzan cuando se atan a una rutina existente. Elige una señal estable: después de preparar el café, en el trayecto, en el momento en que te metes en la cama. Una hora y un lugar constantes hacen más por un hábito de lectura que la motivación jamás hará. Decide el cuándo y el dónde una vez, y dejas de tener que decidirlo cada día.
Ten siempre un libro a mano
El lector que termina más libros suele ser simplemente el que tiene el libro siempre al alcance: en la mesilla, en un bolso, o como audiolibro en el bolsillo. Los audiolibros cuentan. También los ebooks en una sala de espera. El formato que se lee es el mejor formato.
Date permiso para el DNF
Nada mata un hábito de lectura como quedarse atascado en un libro que no estás disfrutando. Terminar cada libro es una regla de colegio, no una regla de lectura. Márcalo como “no terminado”, déjalo sin ceremonia y empieza algo que de verdad quieras leer. Un DNF es una decisión, no un fracaso.
Ponte un objetivo que no puedas perder de verdad
Un objetivo de lectura debería tirar de ti hacia delante, no pesarte encima. Apunta a “días de lectura a la semana” en lugar de a una racha diaria ininterrumpida, para que una noche perdida no eche a perder el mes. Lo importante es el ritmo, no un historial perfecto. Si una semana se te escapa, la siguiente está abierta.
Regístralo con suavidad, para ti
Ver cómo tu lectura suma es discretamente motivador, siempre que nunca se convierta en deberes. Un registro ligero de lo que terminaste, cómo te hizo sentir y más o menos cuándo, basta para mantener el impulso. Endleaf hace esto sin el mantenimiento: añade un libro con un toque, pon en marcha un temporizador si quieres, y observa cómo un año en libros se construye solo. Es privado, sin cuenta y sin feed, así que la única persona para la que lees eres tú.
Lee más haciendo que empezar sea fácil y dejarlo esté permitido. Los números vienen solos.